Un informe del IERAL muestra cómo el boom energético transformó el mercado laboral neuquino. Un trabajador petrolero percibe en promedio $3,8 millones mensuales, mientras que quienes trabajan fuera del sector también superan ampliamente los ingresos nacionales.

Vaca Muerta ya no es solamente récord de producción, exportaciones o inversiones. También está transformando cuánto se gana y cuánto trabajo genera alrededor suyo.

Un nuevo informe del IERAL, elaborado a partir de datos del INDEC, muestra que un trabajador vinculado al petróleo y el gas en Neuquén–Plottier percibe en promedio alrededor de $3,8 millones mensuales.

Es 2,5 veces el ingreso promedio de quienes trabajan en otras actividades de la misma ciudad y más de tres veces el promedio de un trabajador urbano argentino.

Uno de cada diez ya trabaja en petróleo

La dimensión del cambio también aparece en el empleo.

Actualmente, uno de cada diez ocupados de Neuquén–Plottier trabaja directamente en extracción de petróleo y gas o servicios vinculados, cuando en 2017 representaban aproximadamente el 6%.

Y el efecto alcanza a todavía más familias: 13% de los habitantes vive en un hogar donde al menos una persona trabaja en hidrocarburos.

Pero quizás el dato más interesante sea lo que ocurre fuera del yacimiento.

El efecto también llega al comercio, la construcción y los servicios

Un trabajador neuquino que no pertenece al sector petrolero percibe en promedio cerca de $1,5 millones mensuales, aproximadamente un 38% más que el promedio nacional.

En algunos sectores la diferencia es todavía mayor:

  • Comercio: 70% más.
  • Salud y enseñanza: alrededor de 46% más.
  • Administración pública: 42% más.
  • Construcción: 35% más.

El IERAL identifica dos mecanismos detrás de ese fenómeno: los altos ingresos petroleros generan mayor consumo local y las regalías hidrocarburíferas aportan recursos adicionales a la economía provincial.

El peso económico de Vaca Muerta es enorme: más de $36 de cada $100 que se pagan en salarios privados registrados en Neuquén provienen directamente de los hidrocarburos. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, además, la masa salarial privada real provincial creció 9,9%, impulsada también por transporte, industria, gastronomía y comercio.

Desempleo de apenas 3,2%

El contraste con el promedio argentino también aparece en el mercado laboral.

En el segundo trimestre de 2026, la desocupación de Neuquén–Plottier fue de 3,2%, frente al 7,9% nacional.

La informalidad entre los asalariados neuquinos que trabajan fuera del petróleo también resulta sensiblemente inferior: 21% frente al 37% registrado en el resto del país según el estudio citado por Infobae.

Y Neuquén–Plottier registró durante el primer semestre una pobreza del 19,6%, contra un promedio nacional de 32,3%.

El otro lado: vivir en Neuquén también cuesta más

El boom tiene una contracara.

Los precios locales aumentaron desde 2017 más que el promedio nacional y el mercado de alquileres está sometido a una fuerte presión por la llegada de trabajadores con ingresos elevados.

De hecho, el IERAL advierte que, descontando el mayor costo de vida, el poder adquisitivo de quienes trabajan fuera del petróleo no mejoró en igual proporción que sus salarios nominales.

Hay además una distinción importante: los $3,8 millones surgen de ingresos laborales promedio relevados por la EPH. Las escalas convencionales del sector utilizan otra metodología y actualmente establecen un mínimo bruto garantizado superior a $4,1 millones, al que se agregan viandas y adicionales específicos de Vaca Muerta.

Aun con esas diferencias metodológicas, la conclusión es difícil de discutir:

Vaca Muerta ya no transforma solamente la balanza energética argentina. Está transformando salarios, empleo y toda la estructura económica de Neuquén.

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