El diputado camporista afrontará su primer juicio oral el 23 de octubre, acusado de lavado de dinero y asociación ilícita en la causa Los Sauces, junto a Cristina Kirchner, Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa. La Justicia investiga si los alquileres de inmuebles de la familia Kirchner sirvieron para canalizar fondos de origen ilícito.
Después de años de investigación judicial alrededor de las sociedades familiares, Máximo Kirchner tendrá su bautismo en un tribunal oral. El diputado nacional afrontará desde el próximo 23 de octubre su primer juicio oral, acusado de lavado de dinero y asociación ilícita en la causa Los Sauces, junto a su madre, la expresidenta Cristina Kirchner, el empresario Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa, entre otros imputados.
La Justicia buscará determinar si los alquileres de inmuebles pertenecientes a la familia Kirchner fueron utilizados para canalizar fondos provenientes de presuntos delitos precedentes. Máximo Kirchner está procesado por haber integrado el directorio de las empresas familiares involucradas en las operaciones que serán analizadas durante el debate.
El negocio de los alquileres
Los Sauces S.A. fue creada en noviembre de 2006 por Néstor Kirchner, Cristina Kirchner y Máximo Kirchner, y comenzó a facturar años después mediante el alquiler de distintos inmuebles. Según la acusación, entre 2009 y 2016 las compañías vinculadas a Báez y al Grupo Indalo pagaron $25.968.042,30, equivalentes a aproximadamente el 88% de la facturación de la firma familiar.
La hipótesis que llega a juicio sostiene que esos contratos inmobiliarios habrían funcionado como una vía para transferir dinero hacia las sociedades de la familia Kirchner bajo la apariencia de operaciones comerciales legítimas. En criollo: alquileres de favor, con precios que la fiscalía buscará determinar si guardaban relación con el valor real de mercado o si eran, en los hechos, una canalización de fondos.
Maratón judicial: sábados incluidos
El proceso estará a cargo del Tribunal Oral Federal N°5 y se desarrollará en Comodoro Py, con audiencias los lunes, viernes y sábados. El tribunal habilitó incluso los sábados 24 y 31 de octubre, y parte de la feria judicial de enero, para sostener la continuidad del debate sin dilaciones.
La maratón judicial de Máximo Kirchner no termina ahí: los magistrados resolvieron separar la causa Los Sauces de Hotesur, otro expediente en el que también está acusado, cuyo juicio arrancará el 19 de marzo de 2027. En ese caso, la acusación se concentra en pagos realizados por empresas de Báez mediante la contratación de habitaciones en hoteles de la familia Kirchner que, según la fiscalía, presuntamente no eran utilizadas.
Los dos expedientes se habían tratado en conjunto durante años, pero el tribunal decidió separarlos al considerar que tienen objetos procesales distintos y que mantenerlos unidos podía extender el debate por más de dos años. Con esta decisión, Máximo Kirchner queda con dos citas ineludibles ante la Justicia: octubre de este año y marzo de 2027.





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