El ministro anunció un paquete para aliviar la presión financiera sobre las empresas: freno a los embargos, deudas en 18 cuotas, compensación de saldos fiscales y créditos al 20% para la industria automotriz. “El costo financiero para las pymes es un problemón”, reconoció.

Luis Caputo llegó a la Conferencia Industrial de la UIA con una batería de anuncios dirigidos directamente al sector productivo.

El ministro de Economía confirmó que el Gobierno suspenderá los embargos de ARCA a las pymes hasta mayo de 2027, con el objetivo de darles margen para ordenar sus cuentas en un contexto en el que el propio funcionario reconoció dificultades de financiamiento.

“Las pymes tienen un problema financiero y con los embargos”, admitió Caputo ante los empresarios.

La decisión no implica perdonar las deudas tributarias. Las obligaciones continúan vigentes, pero se posterga una de las herramientas más duras de ejecución mientras las compañías buscan regularizar su situación.

Más deudas podrán entrar en 18 cuotas

El segundo anuncio amplía el plan de regularización de ARCA.

Hasta ahora podían ingresar obligaciones vencidas hasta el 30 de junio. El Gobierno extenderá ese límite hasta las deudas vencidas al 31 de octubre de 2026, manteniendo un esquema de hasta 18 cuotas.

Caputo justificó la medida con una frase poco habitual en el discurso oficial:

“El costo financiero para las pymes es un problemón”.

La intención es evitar que empresas con actividad y capacidad productiva terminen ahogadas por compromisos fiscales acumulados y un crédito todavía costoso.

Si ARCA les debe, podrán usar ese dinero

El paquete incorpora además un cambio reclamado desde hace años por exportadores.

Las pymes podrán utilizar el 100% de los saldos a favor provenientes de exportaciones o del IVA de exportación para cancelar deudas aduaneras, en vez de esperar entre seis y nueve meses por la devolución del Estado.

Caputo cuestionó abiertamente el sistema actual: consideró absurdo que ARCA pueda deberle dinero a una empresa mientras, simultáneamente, le exige el pago de otras obligaciones.

Para las grandes compañías también se habilitará la compensación, aunque inicialmente por un porcentaje menor.

Créditos al 20% y otro impuesto en la mira

El Gobierno anunció además una línea del Banco Nación para la industria automotriz, con una tasa fija cercana al 20% y plazos de tres, cuatro y cinco años.

Y Caputo abrió otro frente: adelantó que Nación propondrá a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires eliminar el impuesto a los Sellos, al que calificó como perjudicial para la actividad económica. La eliminación depende de las jurisdicciones, porque se trata de un tributo provincial.

El mensaje de Caputo a los industriales

Frente a uno de los sectores que más viene reclamando por costos, importaciones y financiamiento, Economía eligió combinar disciplina fiscal con medidas puntuales de alivio.

Caputo resumió el modelo oficial en tres objetivos: estabilidad macroeconómica, reducción del “costo argentino” mediante menos impuestos y regulaciones, y extensión de la lógica de incentivos del RIGI al resto de la economía.

Ahora falta la instrumentación normativa de varios de los anuncios.

Pero el mensaje político que dejó ante la UIA fue claro: orden fiscal, sí; asfixiar a una empresa viable por falta de aire financiero, no.

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