El Presidente llegó a Catamarca en su primera visita oficial, durmió por primera vez en una provincia y este miércoles encabeza la inauguración de las nuevas plantas de carbonato de litio de Río Tinto. La obra fue aprobada bajo el RIGI y forma parte de la expansión del Proyecto Fénix.

Hay gestiones que inauguran obras que heredaron y gestiones que inauguran obras que ellas mismas hicieron posibles. La de Javier Milei está en la segunda categoría.

El martes por la tarde, el Presidente aterrizó en Catamarca en su primera visita oficial a la provincia, acompañado por su hermana, la secretaria general de la Presidencia Karina Milei, y por el ministro del Interior, Diego Santilli. Lo recibió el gobernador Raúl Jalil, y por la noche participó de un encuentro con la militancia de La Libertad Avanza en San Fernando del Valle de Catamarca. Es, según informó Perfil, la primera vez que Milei pasa la noche en una provincia durante su mandato.

La agenda: del gobernador al salar

La jornada central es este miércoles. La comitiva viajará en un avión Hércules de la Fuerza Aérea hasta el Salar del Hombre Muerto, en el límite entre Catamarca y Salta, a unos 4.000 metros sobre el nivel del mar. A las 9:50 recorrerán las instalaciones y el sector de producción de carbonato de litio, y a las 11 será el acto formal de inauguración de las nuevas plantas. Los recibirá el director ejecutivo global de Río Tinto, Simon Trott, y el gerente general de la compañía en el país, Ignacio Costa.

Qué se inaugura

La obra es parte de la expansión del Proyecto Fénix, la operación de litio más antigua del país y el principal activo de Río Tinto en la Argentina. El proyecto fue aprobado por el Comité Evaluador del RIGI en marzo y se sustenta en cifras que explican por qué el régimen es una herramienta central de la política económica:

  • Inversión: US$ 530 millones.
  • Producción: 9.500 toneladas anuales adicionales de carbonato de litio.
  • Empleo: 1.143 puestos durante la construcción y 504 en la etapa de operación, más de 1.600 en total.
  • Exportaciones: unos US$ 165 millones adicionales por año.

Para Río Tinto es el segundo proyecto aprobado bajo el RIGI. El primero fue la expansión de Rincón, en Salta, con una inversión de US$ 2.724 millones. Y hace pocas semanas, Karina Milei y Santilli participaron de la puesta en marcha de la Planta II del Proyecto Sal de Oro, de la surcoreana POSCO, junto a los gobernadores Jalil y Gustavo Sáenz.

El método: reglas claras y a producir

La receta es la misma que se ve en Vaca Muerta. Cuando se garantizan previsibilidad jurídica, estabilidad fiscal y libertad para exportar, el capital llega y las plantas se construyen. En Catamarca, eso se traduce en trabajo para los mineros, ingresos para la provincia y dólares genuinos para el país.

Un gobernador peronista, una foto con sentido

Jalil, que llegó a la gobernación por Unión por la Patria, será el anfitrión de la comitiva nacional. Dijo que “siempre los presidentes son bienvenidos” y que lo importante es inaugurar una planta y una ampliación. La imagen del Presidente junto a un gobernador de otro signo político muestra que, cuando hay inversiones en juego, la política se ordena detrás de la producción.

La lectura de fondo

El litio argentino ya no es una promesa de mercado: es una realidad de plantas, trabajadores y camiones en el salar. Y el mensaje que deja el viaje es claro: el país que hace unos años discutía si se podía producir, hoy discute cuánto más puede exportar.

Deja una respuesta

Tendencias