El partido que dominó la política neuquina durante seis décadas anticipó que no tendrá candidato propio a gobernador en 2027. Tras perder el poder frente a Rolando Figueroa en 2023, el MPN analiza acompañar al actual mandatario. La decisión reconfigura el tablero mientras La Libertad Avanza prepara una estructura propia para competir por la provincia.

Una escena impensada durante buena parte de la historia política de Neuquén está a punto de convertirse en realidad.

El Movimiento Popular Neuquino anticipó que no presentará candidato propio a gobernador en las elecciones de 2027, lo que marcaría la primera elección provincial desde 1963 sin el histórico partido compitiendo por el Ejecutivo.

La definición todavía deberá formalizarse institucionalmente hacia fin de año, pero fue adelantada por la nueva conducción partidaria encabezada por Gabriel Álamo.

El dato resume como pocos la transformación que atraviesa la política neuquina.

Durante décadas, hablar de una elección provincial significaba inevitablemente hablar del MPN. Ahora, el partido que ganó 13 de las 14 elecciones provinciales en las que presentó candidato se prepara para mirar la pelea por la gobernación desde otro lugar.

La derrota de 2023 cambió todo

El quiebre llegó en abril de 2023.

Rolando Figueroa, surgido históricamente del propio MPN pero enfrentado con su estructura partidaria, compitió por fuera del Movimiento y terminó con seis décadas de predominio electoral.

Figueroa obtuvo el 35,6%, frente al 33,5% de Marcos Koopmann, candidato oficial del MPN. Fue la primera derrota provincial de la fuerza desde su irrupción en la política neuquina.

Desde entonces, el partido atravesó un largo proceso de reordenamiento interno.

La llegada de Gabriel Álamo a la presidencia partidaria abrió una nueva etapa y dejó instalada una idea que hubiera resultado difícil de imaginar pocos años atrás: no presentar candidato propio y eventualmente acompañar la reelección de Figueroa.

Álamo sostuvo que el actual gobernador representa varias de las banderas históricas que defendió el Movimiento y ya había adelantado que la intención de la nueva conducción era explorar un acompañamiento electoral.

El MPN reconoce que hoy no tiene candidato competitivo

La explicación de la conducción partidaria es también una radiografía del momento político que atraviesa el Movimiento.

Álamo reconoció públicamente que el MPN no cuenta hoy con una figura propia en condiciones de disputar competitivamente la gobernación y planteó la conveniencia de evitar una nueva fragmentación del electorado provincial.

El partido, de todos modos, podría conservar participación electoral en otras categorías durante 2027.

Pero abandonar la candidatura a gobernador tiene una dimensión simbólica muy distinta.

Durante más de seis décadas, el MPN estructuró buena parte de la vida política neuquina. Jorge Sapag, Felipe Sapag, Jorge Sobisch y Omar Gutiérrez fueron algunos de los gobernadores surgidos de ese entramado.

En 2027, por primera vez en más de medio siglo, la boleta para gobernador podría no llevar esas tres letras.

No todos aceptan el nuevo rumbo

La estrategia también generó resistencia interna.

Uno de los cuestionamientos más fuertes llegó del exgobernador Jorge Sobisch, quien acusó a la nueva conducción de correr el riesgo de transformar al MPN en una fuerza subordinada al oficialismo provincial y anunció que volverá a recorrer Neuquén para intervenir en la discusión interna.

La disputa muestra que la decisión de acompañar eventualmente a Figueroa está lejos de ser unánime entre los sectores históricos del Movimiento.

Sobisch cuestiona precisamente que el partido renuncie a construir una alternativa propia.

La discusión, entonces, no es únicamente electoral. También gira alrededor de una pregunta más profunda: qué debe ser el MPN después de perder el gobierno que controló durante décadas.

Figueroa busca consolidar su propia fuerza

Mientras el MPN redefine su futuro, Rolando Figueroa avanza con una construcción política distinta.

El gobernador conduce Comunidad y es la figura central de La Neuquinidad, el frente provincial que reúne espacios y dirigentes provenientes de distintas tradiciones políticas.

Figueroa ya trabaja políticamente hacia 2027 y mantiene una coordinación estrecha con el intendente de Neuquén capital, Mariano Gaido. Ambos reconocieron incluso que analizan agosto o septiembre como posibles meses para las elecciones provinciales.

El eventual acompañamiento del MPN reforzaría un fenómeno que ya viene ocurriendo desde 2023: numerosos dirigentes que construyeron sus carreras dentro del partido histórico pasaron a integrarse o acercarse al espacio del actual gobernador.

La Libertad Avanza también quiere disputar la provincia

La salida del MPN de la competencia por la gobernación no significa que el escenario vaya a quedar reducido al oficialismo provincial.

La Libertad Avanza ya confirmó que pretende competir por la gobernación y por los municipios neuquinos en 2027. La conducción provincial aseguró que busca presentar figuras identificadas con el proyecto político de Javier Milei, aunque todavía no existen candidaturas oficializadas.

Entre los nombres que circulan para la pelea provincial aparece la senadora Nadia Márquez, pero hasta el momento se trata de una posibilidad y no de una candidatura formalmente proclamada.

De ese modo, el mapa político que durante décadas tuvo al MPN como protagonista inevitable comienza a adquirir una configuración completamente diferente.

Se termina una tradición de 64 años

El significado histórico de la decisión excede la próxima elección.

El MPN llegó a convertirse en uno de los partidos provinciales más longevos y electoralmente exitosos de la Argentina. Desde 1963, cada elección a gobernador tuvo al Movimiento compitiendo por conservar o recuperar el poder.

En 2027 esa secuencia se interrumpirá si la conducción ratifica a fin de año la estrategia que ya adelantó.

El partido que durante décadas fue prácticamente inseparable del poder provincial pasó en apenas cuatro años de perder la gobernación a proyectar una elección sin candidato propio para recuperarla.

Neuquén se encamina así hacia una elección inédita.

Figueroa buscará consolidar el nuevo oficialismo provincial. La Libertad Avanza pretende ampliar su presencia territorial y disputar la gobernación. El peronismo y otras fuerzas también deberán ordenar sus estrategias.

Y por primera vez desde 1963, el histórico MPN podría no estar en esa pelea con un candidato propio.

Después de 64 años, el tablero político neuquino cambia de forma.

Deja un comentario

Tendencias