La expectativa neta de empleo saltó a 16%, con una mejora de 10 puntos en el trimestre y 11 en el año, según ManpowerGroup. El 35% de las empresas planea sumar gente entre octubre y diciembre. Energía, recursos naturales y finanzas, los motores del repunte.
El mercado laboral privado empieza a mostrar señales de vida. Según la Encuesta de Expectativas de Empleo de ManpowerGroup para el cuarto trimestre de 2026, el 35% de las empresas argentinas prevé aumentar su plantilla entre octubre y diciembre, un dato que confirma que la actividad económica empieza a traccionar sobre el empleo genuino, el que crea el sector privado.
El indicador clave, la Expectativa Neta de Empleo —que surge de restar a las firmas que van a contratar las que planean recortar—, se ubicó en 16 puntos, luego de un relevamiento entre más de 700 empleadores de todo el país. La mejora es contundente: 10 puntos más que el trimestre anterior y 11 puntos por encima del año pasado. En otras palabras, hoy hay muchas más empresas pensando en tomar gente que en achicarse.
Detrás del repunte, ManpowerGroup identifica el factor decisivo: el crecimiento de las propias empresas y la generación de nuevos puestos. La economía que se ordena empieza a devolver, de a poco, lo que más importa: trabajo.
La Patagonia energética, motor del repunte
El dato no es homogéneo, y ahí aparece una señal que confirma hacia dónde se está moviendo la Argentina productiva. La Patagonia lidera las expectativas de contratación con un 27%, muy por encima del resto: le siguen el NEA (23%), el NOA (15%), Cuyo (14%), el AMBA (12%) y la región Pampeana (11%).
No es casualidad. El pulso lo marcan los sectores ligados a la energía y los recursos naturales, justamente el corazón del modelo que empuja Vaca Muerta y el RIGI. Por rubro, Servicios Públicos y Recursos Naturales encabeza con una expectativa neta del 36%, seguido por Finanzas y Seguros (28%), Construcción y Automotriz (25% cada uno) y Manufactura (21%). El mapa es elocuente: donde hay inversión y reglas claras, hay empleo.
Las empresas medianas, de 250 a 999 empleados, son las más optimistas, con una expectativa neta del 31%, lo que muestra que el motor de la creación de puestos está en las compañías que apuestan a crecer.
El punto de partida y el desafío por delante
El propio informe aporta el contexto para no vender humo. La Argentina todavía queda por debajo del promedio global de expectativa de empleo (29%) y de varios vecinos de la región. Y persisten trabas del lado de la oferta: más de un tercio de las empresas admite que hoy tarda más que el año pasado en cubrir una vacante, en buena medida por la falta de candidatos con las competencias técnicas que el mercado requiere.
Ese último dato es, en el fondo, una buena noticia disfrazada de problema: cuando lo que falta son trabajadores calificados y no puestos, el cuello de botella pasó de la demanda a la oferta. El desafío ya no es que no haya trabajo, sino formar a la gente para ocuparlo. La foto de fin de año muestra una economía que empieza a generar empleo privado otra vez, con la energía y la Patagonia marcando el rumbo.





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