En un coloquio en Texas, Scott Bessent defendió el histórico respaldo financiero de Washington a la Argentina durante las elecciones de 2025 y lo presentó como el caso testigo de una nueva doctrina: usar el poder del Tesoro para construir aliados con «políticas sólidas» en toda la región.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, volvió a poner a la Argentina en el centro de la escena mundial. Durante un coloquio en la Escuela de Negocios Cox de la Universidad Metodista del Sur (SMU), en Texas, el funcionario de la administración de Donald Trump reivindicó abiertamente el histórico respaldo financiero que Washington le dio al Gobierno de Javier Milei y lo definió como el punto de partida de una nueva estrategia hemisférica.
«Nuestro objetivo de política exterior es crear aliados en las Américas. Argentina fue el primer ejemplo de eso», afirmó Bessent, sin ninguna ambigüedad. Y fue más allá al explicar por qué elegido al país: «Era mi convencimiento que el Gobierno de Milei tenía políticas sólidas y que la oposición estaba usando los mercados de capital para crear pánico y causar una crisis cambiaria».
La definición no es un elogio de ocasión. El propio Bessent detalló el respaldo concreto que Estados Unidos le dio a la Argentina en la previa de las elecciones legislativas de octubre de 2025, en medio de una fuerte turbulencia cambiaria: la compra directa de pesos en el mercado y una línea de swap de divisas con el Banco Central por hasta USD 20.000 millones, coordinada con el ministro de Economía, Luis Caputo. «Creíamos que era posible levantar un puente durante las elecciones y que el Gobierno estadounidense ganara dinero y que el presidente Milei cruzara a otro lado y ganara», explicó el funcionario, dejando en claro que la apuesta por la Argentina fue calculada y, según sus propias palabras, exitosa.
El mensaje de fondo es contundente: mientras la casta local pasó años pidiéndole al mundo «confianza», le bastó a Milei con ordenar las cuentas y sostener el rumbo para que la primera potencia financiera del planeta elija a la Argentina como su vidriera. «Creo que puedo utilizar el balance de Estados Unidos para la política exterior», remató Bessent, ratificando que el «modelo Milei» no es una anécdota doméstica, sino la referencia que Washington eligió mostrarle al resto del continente.
El respaldo llega, además, apenas días después de que el propio Bessent elogiara en la cumbre del G20 en Asheville el rumbo económico del Gobierno, calificando a la Argentina como protagonista de «una oportunidad histórica en el hemisferio occidental». La foto es clara: la gestión libertaria dejó de necesitar que le crean acá adentro. Ya se lo cree, y lo repite, el propio Tesoro de Estados Unidos.





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