Viaje exprés a Chile, cara a cara con una funcionaria de Trump y con Kast, y un mensaje sobre las Islas que se emite esta noche en cadena nacional. El Presidente redobla su apuesta para liderar la derecha regional y reabrir el juego por la soberanía.
El presidente Javier Milei encabeza este jueves una jornada de alto voltaje diplomático que arranca en Santiago de Chile y termina frente a las cámaras, con un mensaje sobre la cuestión Malvinas que se emitirá por cadena nacional a las 21.
La partida está prevista para las 7. A las 10.20 el mandatario disertará en el Foro de Madrid, el evento de la Fundación Disenso —el think tank español vinculado a VOX que preside Santiago Abascal—, en una nueva señal de su alineamiento con la nueva derecha internacional. Pero el corazón de la agenda son dos reuniones de peso: un encuentro con la subsecretaria de Estado para la Diplomacia Pública de los Estados Unidos, Sarah Rogers, funcionaria de la administración de Donald Trump, y al mediodía una cita con su par chileno José Antonio Kast en el Palacio de La Moneda.
La secuencia no es casual: se enmarca en la decisión del libertario de consolidarse como el referente de la derecha en la región y en el principal interlocutor de la Argentina con el gobierno republicano. Un capital político que ahora busca convertir en resultados concretos en el frente que más moviliza el sentimiento nacional: Malvinas.
Pasado el mediodía, Milei emprenderá el regreso a Buenos Aires. A las 16 grabará junto a los equipos de comunicación —posiblemente en el Salón Blanco de la Casa Rosada— el mensaje que se verá esa misma noche. El contenido se mantiene bajo estricto hermetismo, alimentando la expectativa por los anuncios que podría contener. Según trascendió, entre las medidas en danza figuraría un proyecto de ley para sancionar a las empresas que operen en el área de las Islas sin autorización argentina.
La definición salió de la reunión de Gabinete del martes, donde el canciller Pablo Quirno puso el tema sobre la mesa luego de un gesto inédito de la Casa Blanca. Es que Trump abrió la puerta a repensar la posición histórica de Washington sobre la soberanía británica en el Atlántico Sur. «Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas», deslizó el republicano en el Salón Oval, una frase que en Buenos Aires se leyó como una oportunidad diplomática que el Gobierno no piensa dejar pasar.





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