El juez federal Marcelo Martínez De Giorgi sobreseyó al Presidente, a su hermana y a otros nueve imputados al concluir que los hechos no encuadran en una figura legal. La decisión llegó a pedido del fiscal Eduardo Taiano y, al no haber querellantes, nadie podrá apelarla.

Durante meses se habló de estafa, de pagos secretos y de tráfico de influencias. Este viernes, la Justicia puso un punto final a esa historia, al menos en este expediente.

El juez federal Marcelo Martínez De Giorgi, titular del Juzgado Criminal y Correccional Federal N.º 8, dictó el sobreseimiento del presidente Javier Milei y de su hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en la causa por el lanzamiento y la caída de la criptomoneda $LIBRA. También benefició a otros nueve imputados: Mauricio Novelli, Manuel Terrones Godoy, Sergio Morales, Hayden Mark Davis, Julian Peh, María Alicia Rafaele, María Pía Novelli, Camilo Rodríguez Blanco y Orlando Mellino.

El argumento del juez

La resolución utilizó la fórmula más amplia que prevé el Código Procesal Penal: los hechos denunciados «no encuadran en una figura legal». Según las crónicas del fallo, el magistrado no encontró un engaño que permita hablar de estafa.

Sobre el Presidente: el juez tomó en cuenta que la Oficina Anticorrupción había concluido que su publicación en redes no fue un acto institucional ni implicó el uso de recursos del Estado. Además, señaló que no se hallaron actos administrativos vinculados con el lanzamiento de la criptomoneda, ni documentación oficial que acreditara un acuerdo confidencial con Hayden Davis para brindar asesoramiento.

Sobre Karina Milei: consideró que no se acreditó que hubiera pedido o recibido dinero para facilitar reuniones entre el Presidente y empresarios del proyecto. Entre las pruebas, había una nota en el teléfono de Novelli que mencionaba un pago para los hermanos, y dos conversaciones eliminadas con un contacto agendado como «Karina Milei RRPP». El juez concluyó que esos elementos no prueban un acuerdo cerrado: la oferta no tenía firmas y las notas no se pueden vincular con un envío a terceros.

Un pedido del fiscal, y sin nadie que apele

El sobreseimiento se dictó después de que el fiscal Eduardo Taiano lo solicitara formalmente, tras analizar documentación, movimientos financieros, comunicaciones y pericias digitales. Como no hay querellantes en la causa, no hay quien pueda apelar. El propio juez reconoció en su resolución que no existe una pretensión acusatoria autónoma que sostenga la continuación del proceso.

Los matices que hay que contar

El rigor periodístico obliga a señalar lo que los críticos remarcan. Ninguno de los imputados fue citado a indagatoria, y algunas medidas de prueba no pudieron completarse. La Nación publicó que persisten interrogantes sobre qué sabía el Presidente antes de difundir $LIBRA, el alcance de los acuerdos con los promotores y el destino de los fondos que se movieron. Perfil, por su parte, aclaró que el alcance del fallo se limita a las actuaciones examinadas por ese juzgado, y que no equivale a una sentencia sobre todas las controversias públicas vinculadas al caso.

La lectura de fondo

Un sobreseimiento no es una sentencia de condena, pero tampoco es un detalle: es la decisión de un juez de que no hay delito que perseguir. Para el oficialismo, la causa cierra un capítulo en el que se intentó convertir un tuit del Presidente en una trama judicial. Para la oposición, quedan preguntas sin responder. Ambas cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo, y es el lector quien debe sacar sus conclusiones.

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