Nicolás Martínez, referente de La Libertad Avanza en la ciudad, mostró en un video el estado actual de la rotonda sobre la ruta provincial 17. Cuestionó el monto que, según él, se mencionó para la obra y reclamó «obras de calidad y cuentas claras». El municipio reconoce las demoras y dice que falta el asfalto.
Hay obras que se miran con orgullo y hay obras que se miran con bronca. A los vecinos de Plaza Huincul, la rotonda de la ruta 17 les está dando más de lo segundo que de lo primero.
El referente local de La Libertad Avanza, Nicolás Martínez, decidió ponerle imagen al reclamo. En un video grabado en el lugar, recordó que la obra «se empezó hace casi un año», mencionó una cifra de 15.000 millones de pesos y mostró cómo está hoy: sin terminar. La pregunta que dejó es directa: cómo puede ser que se hable de semejante monto y que la obra se vea así. Y pidió que alguien lo explique, porque los vecinos, dijo, necesitan «obras de calidad y cuentas claras».
Qué es la obra
Se trata de la rotonda en la intersección de la ruta provincial 17 con la calle Azucena Maizani, en el acceso norte de la ciudad. Es una vía clave: conecta con Añelo y concentra mucho tránsito, incluido el de camiones del corredor petrolero. Según la información publicada en la zona, la ejecuta el municipio, que conduce el intendente Claudio Larraza, y forma parte de un plan de mejoramiento del acceso que prevé tres rotondas.
La línea del tiempo
- Mediados de 2026: el medio Río Negro informaba que el municipio ejecutaba los movimientos de suelo y los accesos, con la expectativa de que esa zona recibiera más tránsito por el desarrollo del GNL en la región.
- 4 de agosto: el municipio informó que la cooperativa Copelco terminó de mover el tendido eléctrico y fijó un plazo de 30 días para completar los trabajos. Anunció que la rotonda estaría lista en septiembre.
- 14 de octubre: con septiembre ya pasado, el responsable de Prensa del municipio, Mario Campodónico, reconoció las demoras, a casi un año de iniciada la obra.
La explicación oficial
Según Campodónico, los retrasos se debieron al corrimiento de una línea eléctrica, a la construcción de una conexión del colector cloacal del barrio Norte (que figuraba como ejecutada pero no lo estaba y obligó a cruzar la ruta) y a las lluvias. Afirmó que «solo resta ejecutar el asfalto». El funcionario pidió paciencia y defendió la gestión del intendente: «en tres años es difícil arreglar la ciudad que en 20 años estuvo abandonada». También dijo que las otras dos rotondas se harán, aunque no dio fechas.
El tema de los costos
El asunto del dinero es el punto menos claro. Entre las fuentes que consulté no figura el monto total de la obra. Sí hay un dato publicado por La Voz del Neuquén: el intendente propuso destinar $ 260 millones de fondos provinciales del ENIM a financiar la segunda etapa de esta rotonda. Eso no coincide con la cifra que mencionó Martínez, y por eso el reclamo de «cuentas claras» tiene sentido: ni el costo final ni el cronograma completo están a la vista de los vecinos.
Una frase del propio intendente
Hace unos meses, ante el Concejo Deliberante, Larraza advirtió que la obra pública «no puede ser a cualquier costo» y aseguró que no estaba dispuesto a «dejar pasar ningún sobreprecio». Con esa vara, el pedido de información que hoy hacen los libertarios es, como mínimo, razonable.
La lectura de fondo
Una rotonda no es una obra faraónica. Es una pieza de infraestructura básica. Lo que se reclama no es una acusación, sino algo más elemental: saber cuánto cuesta, quién la hace, por qué se demora y cuándo va a estar terminada. En un contexto donde el Gobierno nacional pide más transparencia y menos gasto superfluo, los vecinos de Plaza Huincul esperan lo mismo de sus gobernantes más cercanos.





Deja una respuesta