El régimen de incentivos del Gobierno sumó su primer proyecto automotriz. La inversión financiará una nueva planta de vehículos electrificados en Zárate, con un 70% de la producción destinada a la exportación y miles de puestos de trabajo.

Durante décadas, la industria automotriz argentina vivió de las trabas: cepos, cupos, cuotas y un Estado que decidía quién podía importar una pieza y quién no. Hoy llega una señal en sentido contrario, y viene de una de las marcas más grandes del mundo.

Toyota formalizó su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con un proyecto de US$ 1.341 millones. Según el Ministerio de Economía, es el mayor desembolso anunciado en la historia de la industria automotriz argentina y el primer RIGI que se concede a una empresa del sector.

Qué se va a construir

El dinero se destinará a una tercera planta de producción en el complejo industrial que la compañía tiene en Zárate, provincia de Buenos Aires, donde opera desde 1997. Allí se fabricará un vehículo electrificado, una tecnología que hasta hoy no se produce en el país.

Los números del proyecto

  • Exportaciones: alrededor del 70% de la producción se venderá al exterior, lo que implicaría ventas por unos US$ 1.280 millones al año.
  • Empleo: unos 3.600 puestos durante la construcción y otros 2.600 durante la operación, según Ámbito.
  • Peso actual de la empresa: en Zárate trabajan más de 8.500 personas y la cadena de valor se vincula con cerca de 35.000 empleos. En 2025, la compañía produjo 180.352 vehículos en el país, y apunta a un récord superior a las 183.000 unidades en 2026, con el 80% destinado a 22 mercados de América Latina.

Para dimensionar el salto

La última gran ampliación de la planta se anunció en 2013, con una inversión inicial de US$ 800 millones que terminó rondando los US$ 1.000 millones para fabricar la actual generación de la Hilux. Ahora, el nuevo proyecto supera ese monto.

Lo que dijo Caputo

El ministro de Economía celebró la decisión con un mensaje directo: «más inversión productiva, más trabajo y más exportaciones para los argentinos».

El RIGI deja de ser cosa de petroleros

Hasta ahora, los proyectos que ganaban protagonismo en el régimen estaban ligados a la energía y la minería, como los de Vaca Muerta. La llegada de Toyota amplía el mapa hacia uno de los sectores manufactureros más importantes del país y suma un argumento a favor del esquema: no se trata de un beneficio para un solo rubro, sino de un marco de reglas estables para quien decide arriesgar capital.

Lo que falta

Hay un matiz importante. Según Bloomberg Línea y Ámbito, la aprobación del Comité Evaluador no implica que Toyota haya tomado todavía la decisión final de ejecutar la inversión. La empresa aclaró que los plazos y el plan productivo se comunicarán más adelante. También hay una diferencia técnica: Economía habla de US$ 1.341 millones, mientras que, según BAE Negocios, la presentación de Toyota detalló un monto de unos US$ 1.253 millones.

La lectura de fondo

Las inversiones no llegan por decreto: llegan cuando alguien confía en que las reglas no cambian a mitad de camino. Eso es, en esencia, lo que ofrece el RIGI. Y que la mayor automotriz del mundo lo elija para la mayor inversión de la historia del sector no es un detalle: es un voto de confianza.

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