La jueza de Nueva York formalizó que su sentencia de 2023 queda sin efecto. La Cámara de Apelaciones ya había revocado la condena en marzo por una interpretación errónea del derecho argentino. Al fondo demandante solo le queda la Corte Suprema de EE.UU.
Una condena de US$ 16.100 millones. Con intereses, más de US$ 18.000 millones. Un número capaz de arruinar a cualquier país, pendiendo durante años sobre la Argentina por una decisión que se tomó en 2012. Esa bomba acaba de quedar desactivada.
El martes 20 de octubre, la jueza federal de Nueva York Loretta Preska formalizó la anulación de la sentencia que ella misma había dictado en septiembre de 2023, y dio por cerrada la etapa de primera instancia del juicio por la expropiación de YPF. La orden, según la cobertura de los medios, dice que su sentencia «queda sin efecto».
El camino hasta acá
No fue un capricho de la magistrada. Preska acató lo que dispuso la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito, que el 27 de marzo de 2026 revocó la condena al considerar que el tribunal de primera instancia había interpretado de manera errónea la legislación argentina. En junio, el pleno de la Cámara rechazó revisar ese fallo. El trámite del martes es la formalización de ese resultado en el expediente original.
El origen del problema
El litigio nació de la estatización de YPF en 2012, durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. Los demandantes eran los exaccionistas Petersen Energía, Petersen Energía Inversora y Eton Park, y el litigio fue financiado por el fondo británico Burford Capital. La jueza les dio la razón en 2023. Durante tres años, esa sentencia fue una amenaza sobre las reservas y el crédito del país.
Lo que falta
Hay que decirlo con rigor: todavía no es el final definitivo. A principios de octubre, Burford presentó un recurso de certiorari ante la Corte Suprema de Estados Unidos, donde calificó el fallo de la Cámara como «gravemente erróneo». Ese tribunal acepta apenas unos 80 casos de entre 7.000 y 8.000 pedidos por año. Si rechaza el pedido, el fallo favorable a la Argentina queda firme de manera irreversible. Solo si la Corte aceptara revisar y revocara a la Cámara, el escenario cambiaría.
La lectura de fondo
Hay una lección que ningún relato puede tapar: el costo de las decisiones populistas se paga durante décadas. Una expropiación hecha a las apuradas, con discurso épico, terminó generando el mayor litigio de la historia del país. Que hoy el caso esté prácticamente cerrado a favor de la Argentina es una muy buena noticia para el Tesoro, para el riesgo país y para el clima de inversión que hoy se ve en Vaca Muerta, con capitales que llegan en cifras récord.





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