La interna del Peronismo en Neuquén sumó este martes su capítulo más explosivo: la vicepresidenta primera del partido, Anahí Valdez, acusó a un sector de dar un «golpe institucional» al ratificar a Lucas Riquelme como presidente en una reunión virtual con irregularidades. Denunció que hay dirigentes que quieren vender el sello del PJ, que irá a la Justicia Electoral y que el caos interno ya pone en riesgo el armado para 2027.
El Peronismo neuquino arrastra un problema que ninguna reunión virtual va a resolver: se está comiendo a sí mismo.
El capítulo más reciente de la crisis del Partido Justicialista en Neuquén quedó expuesto este miércoles en declaraciones de Anahí Valdez, vicepresidenta primera del partido, a La Tecla Patagonia. Después de que el Consejo Provincial ratificara por segunda vez a Lucas Riquelme como presidente mediante una reunión telemática el martes 13 de octubre, Valdez fue directa: «Es evidente un golpe, es un golpe institucional.»
Para entender cómo se llegó hasta acá, hay que repasar la cronología de un desastre que el Peronismo neuquino viene administrando con la misma eficiencia con que administró la provincia durante décadas: de a tropiezos.
El origen: un presidente acusado de violencia de género
El 15 de marzo de 2026, la fórmula José Asaad-Anahí Valdez ganó la interna del PJ Neuquén. Asaad como presidente, Valdez como vicepresidenta primera. El resultado fue claro. La voluntad de los afiliados peronistas, también. Pero Asaad quedó en el centro de denuncias de violencia de género y debió abandonar el cargo. Ahí empezó el problema.
Valdez sostiene que la Carta Orgánica del partido establece un orden de sucesión claro: ante la vacancia de la presidencia, asume la vicepresidenta primera. Es decir, ella. Sin embargo, un sector del partido decidió saltarse ese orden y colocar a Lucas Riquelme — quien era vicepresidente segundo — en la presidencia.
Dos reuniones virtuales, dos irregularidades, un mismo resultado
El 24 de septiembre, el Consejo Provincial hizo una primera reunión virtual y ratificó a Riquelme. El juez Electoral subrogante Gustavo Villanueva anuló esa reunión el 5 de octubre por irregularidades en la identificación de los participantes remotos y en la acreditación del quórum.
Lejos de resolverse el problema, el sector de Riquelme convocó a una nueva reunión virtual el martes 13 de octubre. Valdez participó durante dos horas pero se retiró junto a otros dirigentes al detectar nuevas irregularidades en el desarrollo del encuentro. El resultado fue el mismo: diez votos para Riquelme. Pero ahora con el antecedente de que la primera reunión ya había sido anulada por la Justicia.
Valdez no reconoce la ratificación y anticipó que presentará un reclamo para agotar la instancia partidaria. Si no obtiene respuesta, irá a la Justicia Electoral.
La acusación más grave: vender el sello del PJ
Más allá de la disputa procedimental, Valdez apuntó a algo más profundo y más preocupante para el Peronismo: la existencia de un sector dentro del partido que no busca conducir el PJ sino utilizarlo como moneda de cambio.
«Se dicen peronistas, pero lo único que hacen es utilizar nuestra estructura para venderla a otras fuerzas políticas», afirmó. Y fue más específica todavía: «Hay gente que está enquistada dentro de nuestro partido para hacer el daño suficiente para que nosotros no nos presentemos a las elecciones.»
La acusación tiene una lectura política muy concreta en el contexto neuquino: hay sectores del llamado peronismo que tienen más vínculos con el oficialismo del MPN que con la oposición real. Usar el sello del PJ para conseguir cargos en el gobierno provincial de Figueroa, en lugar de construir una oposición competitiva, es exactamente lo que Valdez está denunciando.
El problema que ningún Zoom resuelve: el 2027
Valdez también avisó de las consecuencias electorales del caos: «Tenemos que salir a la cancha y todavía no podemos definir lo que ya definimos el 15 de marzo.» Las versiones ubican las elecciones provinciales en febrero de 2027 — en cuatro meses. El PJ neuquino todavía no sabe quién conduce el partido, no tiene candidatos definidos, no tiene estructura ordenada y está camino a la Justicia Electoral.
El contraste con La Libertad Avanza en la misma provincia no necesita subrayado. Mientras este jueves el PJ neuquino discutía quórum de videollamadas, LLA hacía el encuentro «Neuquén en libertad» a orillas del río Limay con militantes de toda la provincia. El domingo 19, Milei llega para la Expo Oil & Gas. Y Nadia Márquez ya dijo que van por todas las intendencias.
El Peronismo neuquino no tiene tiempo para perder. Y lo está perdiendo en discusiones sobre si la cámara del Zoom estaba encendida.





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