La senadora libertaria por Neuquén salió a responder el debate sobre la riqueza petrolera y apuntó directo a la gestión histórica de las regalías por parte de la política provincial. También defendió la reforma de la Zona Fría, contó detalles de la visita a Loma Campana y no esquivó los rumores sobre 2027.

No es un problema de producción. Es un problema de administración. Y Nadia Márquez lo dijo sin rodeos.

En diálogo con RN Radio, la senadora nacional por Neuquén de La Libertad Avanza intervino en el debate que lleva semanas instalado en la política patagónica: si Vaca Muerta realmente derrama su riqueza sobre la gente o si la bonanza se evapora antes de llegar a los ciudadanos. La respuesta de Márquez no dejó margen para la ambigüedad.

«No es un problema de derrame, sino de cómo utilizo los recursos», afirmó la legisladora, poniendo el foco donde la discusión raramente aterriza: en el destino que la política provincial le dio a las regalías durante décadas de administración del MPN y del peronismo neuquino.

El argumento es contundente. Neuquén recibe hoy regalías que representan alrededor del 40% de sus ingresos totales. Con el boom de Vaca Muerta, esa cifra no paró de crecer. La formación no convencional generó inversiones récord, producción récord y divisas récord. El problema no es que el yacimiento no produce. El problema es qué hicieron los gobiernos provinciales con lo que produjo. Gasto corriente, aparato político, cargos, subsidios discrecionales: el dinero llegó y se diluyó sin dejar infraestructura, diversificación productiva ni calidad de vida proporcional a la magnitud de la riqueza generada.

Ese es el blanco al que apuntó Márquez. Y ese es el argumento que la diferencia del relato opositor que pone a Vaca Muerta como el problema, cuando en realidad la formación es la solución que la política local no supo aprovechar.

La senadora también defendió con convicción la reforma de la Zona Fría, el esquema de tarifas diferenciadas de gas que protege a los hogares patagónicos de los rigores del invierno. Un beneficio concreto, tangible, que afecta la factura de millones de familias del sur del país y que Márquez reivindicó como parte de la agenda libertaria en defensa de quienes más dependen del gas para calefaccionar sus hogares.

Sobre la visita a Loma Campana —donde encabezó junto a Pablo Cervi una recorrida con nueve senadores nacionales por un equipo de perforación de YPF— la legisladora aportó detalles de primera mano: la escala de producción, la tecnología detrás del yacimiento y la certeza de que nadie puede hablar de Vaca Muerta con autoridad sin haberla pisado.

Y cuando el tema giró hacia 2027, Márquez no se corrió. La senadora viene siendo mencionada como una de las figuras más fuertes del espacio libertario en la Patagonia, en la pole position para la gobernación de Neuquén —e incluso mencionada en conversaciones sobre una fórmula nacional junto a Javier Milei. «Voy a ser la primera gobernadora mujer de Neuquén», había dicho días atrás. Este lunes no se desdijo.

La disputa por Neuquén en 2027 tiene un eje claro: quién puede ofrecer una administración de los recursos energéticos que no repita cuatro décadas de regalías dilapidadas. Márquez ya eligió ese terreno. Y no parece dispuesta a abandonarlo.

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