El Tribunal Oral Federal N.º 4 consideró responsables a los exfuncionarios kirchneristas por administración fraudulenta y el cobro de sobornos. También quedaron inhabilitados de manera perpetua para ocupar cargos públicos.
El Tribunal Oral Federal N.º 4 condenó a cinco años de prisión al exministro de Planificación Federal Julio De Vido y al exsecretario de Obras Públicas José López por su responsabilidad en el caso Skanska, una de las primeras grandes investigaciones de corrupción surgidas durante el kirchnerismo.
Además de las penas de prisión, ambos exfuncionarios fueron inhabilitados de manera perpetua para ejercer cargos públicos. El tribunal los declaró responsables de los delitos de administración fraudulenta contra el Estado y cobro de sobornos relacionados con la adjudicación de obras para ampliar dos gasoductos.
El veredicto fue dictado por los jueces Jorge Gorini, Guillermo Costabel y María Gabriela López Iñiguez, luego del juicio oral iniciado en 2024 y al que llegaron 30 acusados.
Sobornos y sobreprecios en la obra pública
La causa investigó un esquema mediante el cual la empresa constructora sueca Skanska habría pagado sobornos y aplicado sobreprecios para asegurarse obras de ampliación de gasoductos durante 2004.
Según la investigación, la maniobra se habría ocultado mediante facturas falsas emitidas por más de 20 empresas fantasma. Esos documentos simulaban contrataciones y servicios que nunca habían sido realizados.
Una de las pruebas centrales fue una grabación interna de la propia compañía, en la que un ejecutivo hacía referencia al pago de coimas para garantizar la adjudicación de los contratos.
El caso se convirtió en uno de los primeros escándalos de corrupción vinculados con la obra pública durante la presidencia de Néstor Kirchner y permaneció abierto durante más de dos décadas.
También condenaron a antiguos directivos
El tribunal impuso penas de cuatro años de prisión a Mario Piantoni, exresponsable regional de Skanska; Gustavo Vago, expresidente de la filial argentina, y Javier Azcárate, exgerente comercial.
Otros antiguos directivos recibieron condenas de tres años de prisión condicional. De las 30 personas que llegaron al juicio oral, 17 fueron absueltas.
La sentencia todavía puede ser apelada ante instancias superiores, por lo que las condenas no se encuentran firmes.
De Vido ya contaba con una condena por la tragedia ferroviaria de Once. En noviembre de 2025, la Corte Suprema dejó firme una pena de cuatro años de prisión por administración fraudulenta, al considerarlo partícipe necesario del delito.
Una señal contra la impunidad
La resolución vuelve a colocar bajo la lupa el manejo de los fondos públicos y el sistema de adjudicación de obras durante los gobiernos kirchneristas.
Aunque la sentencia corresponde a una decisión independiente del Poder Judicial, el resultado coincide con uno de los principales reclamos de la sociedad y de la actual agenda institucional: terminar con la impunidad, proteger los recursos de los contribuyentes y establecer responsabilidades ante hechos de corrupción estatal.
El fallo representa un avance judicial sobre una causa que permaneció abierta durante más de 20 años y que expuso mecanismos de sobornos, sobreprecios y contrataciones ficticias alrededor de la obra pública.
FUENTE DE IMAGEN
Agencia Noticias Argentinas / Archivo.
Imagen sugerida: fotografía de Julio De Vido o una composición periodística con De Vido y José López.






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