La Administración de Parques Nacionales puso en marcha un sistema de retiros voluntarios para el ejercicio 2026, en el marco del proceso de reorganización y optimización de estructuras impulsado por el Gobierno nacional.
La medida alcanza al personal de planta permanente comprendido en la Ley Marco de Empleo Público Nacional, aunque excluye expresamente al Cuerpo de Guardaparques Nacionales. La decisión marca una diferencia importante: el ajuste administrativo apunta a ordenar la estructura sin afectar funciones esenciales vinculadas al cuidado territorial y operativo de los parques.
Según la resolución oficial, el objetivo es mejorar la dotación del organismo y agilizar su funcionamiento. Podrán adherirse trabajadores con al menos dos años de antigüedad, agentes de hasta 64 años y empleados de 65 años o más que no reúnan todavía los requisitos para jubilarse.
El esquema contempla una gratificación extraordinaria de egreso calculada sobre la remuneración bruta mensual. Para los trabajadores de hasta 60 años, el beneficio será equivalente al 90% del salario bruto por cada año de antigüedad; desde los 61 años, será del 85%, con topes según la edad.
El Gobierno también estableció controles: no podrán acceder quienes tengan causas vinculadas con delitos contra la administración pública, sumarios disciplinarios graves, reclamos administrativos o judiciales contra el Estado por cuestiones laborales, trámite jubilatorio iniciado o renuncia pendiente.
Una vez aprobado el retiro, el agente no podrá volver a desempeñarse en organismos del Sector Público Nacional durante cinco años, salvo en cargos docentes universitarios. Además, las vacantes generadas serán suprimidas y no podrán cubrirse nuevamente.
La decisión se inscribe en una línea de gestión que busca reducir estructuras sobredimensionadas, cuidar recursos públicos y modernizar el funcionamiento estatal sin debilitar áreas sensibles.





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